Un arrendatario no puede forzarle a desalojar la vivienda cambiando las cerraduras o echándolo a la fuerza de la propiedad, apropiándose de sus enseres o tirándoselos a la calle. Un arrendatario tampoco puede cortarle la luz, el gas y el agua para que así decida Usted irse.
En caso de que esto le ocurra, guarde las facturas derivadas de los costes ocasionados por el alojamiento alternativo, los gastos en comida, ropa, etc. También haga una lista de los enseres personales dañados o perdidos.
En caso de que el arrendatario intente su desalojo o en caso de que éste ya se haya producido, póngase en contacto con Threshold.